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La
ozonoterapia, nueva opción en el tratamiento de la hernia
discal

El
tratamiento de las hernias de disco está experimentado
una gran eclosión. Todas las maniobras que desarrollan
los especialistas tienen un objetivo común: la
resolución de la patología con la mínima
agresión.
En esta línea, ha aparecido una nueva tendencia
basada en el empelo de inyecciones o infiltraciones locales,
intradiscales o paravertebrales, con ozonoterapia, más
concretamente de O2-O3. Angel Portela Fernández,
especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología
del Hospital Ruber, de Madrid, y uno de los pioneros en
la aplicación de este método en España,
ha explicado a DM que los primeros datos que se tienen
del tratamiento de la hernia discal con ozonoterapia son
muy satisfactorios.
"La infiltración no es agresiva, se puede
aplicar en cualquier paciente, en distintos tipos de hernia
-cervicales, dorsales y lumbares- y carece de contraindicaciones
y efectos secundarios. Los enfermos sólo refieren
cefalea que remite en un breve periodo de tiempo".
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Mucopolisacáridos
Los primeros datos de la utilización, beneficios
y ventajas de esta técnica proceden, fundamentalmente,
del Instituto Latina, de Roma, centro en el que, además
de patología discal, ensayan con ozono para tratar
periartritis, epicondilitis, túnel carpiano,
lumbalgias e incluso gonartrosis. Las estadísticas
de casos tratados se sitúan, en los últimos
cinco años, entre 300 y 600.
Las referencias bibliográficas, basadas en estudios
de resonancia magnética, sobre este tipo de técnica
ponen de manifiesto que "pasados entre tres y cuatro
meses después de aplicar la inyección
de ozono, el fragmento obstruido que aparecía
en las imágenes se disolvía y el resto
del disco se rehidrataba y se reexpandía. Los
italianos no aplican ozono en espondilolistesis porque,
al producirse esta rehidratación, el disco se
desplazaría".
La primera fase de tratamiento, según Portela,
es siempre médica. Pero, si al cabo de un tiempo
el enfermo no mejora, se realizan las pruebas complementarias
que ofrecen el diagnóstico del tipo de hernia
que presenta el enfermo y se procede a cirugía
o a ozonoterapia, "técnica por la que, actualmente,
opto en primer lugar".
El número de infiltraciones varía entre
tres y diez, dependiendo del criterio de los distintos
grupos de especialistas europeos que practican esta
técnica. "Nuestro equipo utiliza una concentración
de ozono de 20 microgramos en columna cervical y lumbar.
La cantidad que se inyecta es de 5 centímetros
cúbicos en columna cervical y de 10 centímetros
cúbicos en lumbar en cada infiltración,
cuyo número puede variar entre tres y siete,
dependiendo de la sintomatología del paciente.
La infiltración se lleva a cabo con anestesia
local, sobre todo cuando es intradiscal".
Para Portela, la gran incógnita se centra en
cómo actúa el ozono, aunque sospecha que
"existe una rehidratación de los mucopolisacáridos,
con lo cual el disco se expande de nuevo. Un trabajo
de experimentación animal sobre la acción
de los mucopolisacáridos en el cartílago,
presentado por un investigador griego en uno de los
últimos congresos mundiales de la especialidad,
ponía de manifiesto que después de la
ozonoterapia se producía una reincorporación
del líquido de los mucopolisacáridos,
de tal forma que el disco se expandía, produciendo
una especie de regeneración discal".
Fibrosis
El cirujano ortopédico considera que, además
del tratamiento de la hernia discal, la ozonoterapia
es especialmente útil en el abordaje de la fibrosis.
"La fibrosis es una complicación de la cirugía
que tiene un manejo escasamente resolutivo. Algunas
personas mejoran con la administración de colchicina,
pero no de una manera generalizada".
El objetivo de Portela, que comenzó a generalizar
este tipo de tratamiento a principios de este año,
es preparar un trabajo con los resultados de un mínimo
de 60 pacientes. "Algunos afectados, según
su propia impresión, que es anotada junto con
el diagnóstico, han mostrado mejorías
espectaculares. No obstante, los enfermos que han sido
tratados están pendientes de revisión.
A pesar de que la primera impresión es positiva,
es necesario confirmar, con las exploraciones de resonancia,
la reexpansión del disco que estaba degenerado,
hecho que hemos comprobado en algunos enfermos".
Raquel Serrano
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